CAMBIO CLIMÁTICO 2001:
Informe de síntesis
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Figura 8–1: El clima se controla por procesos y ciclos geoquímicos que son el producto de la interacción entre los componentes ambientales que intervienen, tal como se ven afectados por la actividad humana. El esquema muestra alguno de estos problemas. En aras de la sencillez, las flechas en ambos sentidos trazadas entre los problemas representan algunos de los vínculos de que se trata. Por ejemplo, los procesos ecológicos y biológicos tienen un papel importante en la modulación del clima terrestre a escala regional y mundial, al controlar las cantidades de vapor de agua y de otros gases de efecto invernadero que penetran la atmósfera o salen de ella. Los cambios en el clima afectan a las fronteras, composición y funcionamiento de sistemas ecológicos, como los bosques, y los cambios en la estructura y funcionamiento de los bosques afectan al sistema climático del planeta a través de los cambios en los ciclos biogeoquímicos, sobre todo en los ciclos del carbono, del nitrógeno y del agua. Existen otros vínculos—por ejemplo la conexión entre la calidad de la atmósfera y la silvicultura, ya sea directamente o mediante la precipitación ácida, que no se incluyen por razones de simplicidad.

 

8.8

Los cambios climáticos mundiales y el aumento de los niveles troposféricos del ozono pueden agravar los problemas de contaminación de la atmósfera en las ciudades. Las proyecciones basadas en algunos escenarios del IEEE muestran aumentos en el ozono troposférico en más de 40 ppb en la mayor parte de las latitudes medias del Hemisferio Norte. Dichos aumentos podrían representar aproximadamente el doble de los niveles de referencia de ozono que penetran en muchas zonas metropolitanas, degradando enormemente la calidad del aire. El cambio climático afectaría las condiciones meteorológicas (temperatura regional, capas de nubes, y viento en la superficie) que influyen en la fotoquímica, y la producción de episodios de gran contaminación. Si bien las temperaturas más cálidas contribuirían en general a un aumento del ozono urbano, no se ha evaluado el cambio en la frecuencia e intensidad de los episodios de contaminación. Los efectos adversos en la salud atribuibles a la calidad del aire en las ciudades se podrían exacerbar por un incremento en las olas de calor que podrían acompañar al cambio climático antropogénico.

GTI TIE Secciones 4.4.4 & 4.5–6, & GTII TIE Secciones 7.2.2.3 & 9.6

  Depósitos ácidos y cambio climático

 
8.9

Los aerosoles de sulfato formados por las emisiones de azufre a partir de combustibles fósiles producen depósitos ácidos y un enfriamiento del sistema climático. Los depósitos ácidos tiene efectos adversos en los ecosistemas terrestres y acuáticos y causa daños a la salud humana, además de una gran cantidad de perjuicios materiales. Algunos de estos efectos se podrían ver aumentados por el cambio climático (por el aumento en humedad y temperatura). En muchos países se han adoptado medidas para reducir las emisiones de azufre, y en algunas zonas se han observado en los últimos años disminuciones en las deposiciones de sulfatos (véase el Cuadro 8–3). En los escenarios del IEEE, esta situación se ha reflejado en proyecciones sobre la abundancia futura de aerosoles de sulfato que son inferiores a las previsiones del SIE. A su vez, esto ha producido unas previsiones menores del forzamiento radiativo debido a sulfatos y, por lo tanto, un menor efecto de enfriamiento para compensar el calentamiento provocado por gases de efecto invernadero.

GTI TIE Secciones 5.2.2.6, 5.5.3, 6.7, & 6.15, GTII TIE Secciones 5.6, 5.7.3, & 15.2.4.2, & IEEE Sección 3.6.4


Agotamiento del ozono estratosférico y cambio climático

 
8.10 El agotamiento de la capa de ozono estratosférico produce una mayor penetración de la radiación UV-B y un enfriamiento del sistema climático. El agotamiento del ozono permite una mayor penetración de radiaciones UV-B, con efectos perjudiciales sobre la salud animal y humana, las plantas, etc. Durante los últimos dos decenios, las pérdidas observadas de ozono estratosférico han reducido las emisiones infrarrojas descendentes desde la estratosfera inferior (ahora más fría) a la troposfera. El agotamiento del ozono estratosférico ha alterado también las concentraciones troposféricas de ozono y, al permitir una mayor penetración de luz solar ultravioleta en la troposfera, ha causado una destrucción fotoquímica de CH4 más rápida, reduciendo así los forzamientos radiativos. Estos efectos también producen un enfriamiento del sistema climático.

GTI TIE Secciones 4.2.2 & 6.4

8.11 Muchos de los halocarbonos que causan el agotamiento de la capa de ozono son también importantes gases de efecto invernadero. Los clorofluorocarbonos, por ejemplo, aportan una contribución importante a los forzamientos radiativos totales desde la época preindustrial. El forzamiento radiativo negativo proveniente del agotamiento del ozono estratosférico asociado (comentado anteriormente) reduce este efecto a la mitad. En el marco del Protocolo de Montreal se prevé eliminar estas dos contribuciones a los forzamientos radiativos. Sin embargo, un sustituto de los clorofluorocarbonos, ahora prohibidos, son los hidrofluorocarbonos, que se encuentran entre los gases de efecto invernadero incluidos en la lista del Protocolo de Kyoto. Esta coincidencia puede dar lugar a un conflicto entre las metas de los dos Protocolos.

GTI TIE Secciones 4.2.2 & 6.3.3

 

8.12 El cambio climático ha de alterar las pautas de temperatura y vientos de la estratosfera, aumentando posiblemente el agotamiento del ozono estratosférico debido a los clorofluorocarbonos en los próximos 50 años. El aumento de los gases de efecto invernadero ha de producir un enfriamiento de la estratosfera, lo que altera la química estratosférica. Algunos estudios predicen que, debido a los niveles actuales de cambio atmosférico, se ha de observar un mayor agotamiento de la capa de ozono estratosférica en el Ártico durante el próximo decenio, antes de que las concentraciones de clorofluorocarbonos hayan disminuido en gran medida. Aunque se han identificado muchas reacciones mutuas entre el clima y la capa de ozono, en esta evaluación no se ha llegado a consenso de tipo cuantitativo.

GTI TIE Secciones 4.5, 6.4, & 7.2.4.2



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