CAMBIO CLIMÁTICO 2001:
Informe de síntesis
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3.1
Los escenarios de emisiones de gases de efecto invernadero que se han utilizado como base para las proyecciones climáticas en el TIE son los contenidos en el Informe Especial del IPCC Escenarios de Emisiones (IEEE) (véase el Recuadro 3–1). Como los escenarios del IEEE estuvieron disponibles muy poco tiempo antes de la publicación del TIE, no fue posible evaluar los impactos sobre la base de dichos escenarios. Por lo tanto, las evaluaciones de los impactos en el TIE se fundan en los resultados de simulaciones climáticas que tienden a basarse en escenarios de cambio climático en equilibrio (como el 2xCO2), y sólo en un número relativamente pequeño de experimentos se utiliza un escenario que contempla un aumento anual de un 1 por ciento de CO2, o los escenarios contemplados en el Segundo Informe de Evaluación (la serie IS92). Por consiguiente, para responder a esta pregunta, el problema radica en probar y correlacionar los resultados de estos impactos con las conclusiones sobre el cambio climático extraídas de los escenarios del IEEE. Ello, necesariamente, requiere utilizar una serie de aproximaciones y, en muchos casos, las conclusiones que se extraen están sujetas a reservas. Las proyecciones de los cambios en la variabilidad climática, los fenómenos extremos y los cambios repentinos/no lineales se tratan en la Pregunta 4.

 
Recuadro 3-1: Las emisiones futuras de gases de efecto invernadero y de aerosoles debidas a actividades humanas han de alterar la atmósfera de forma que deberían afectar al clima.

Los cambios climáticos ocurren como resultado de la variabilidad interna del sistema climático y de otros factores externos (ya sean naturales o resulten de actividades humanas). Las emisiones de gases de efecto invernadero y de aerosoles debidos a actividades humanas cambian la composición de la atmósfera. Las emisiones futuras de gases de efecto invernadero y de aerosoles se encuentran determinadas por fuerzas impulsoras como la población, el desarrollo socioeconómico y el cambio tecnológico y, por lo tanto, son muy inciertas. Los escenarios son proyecciones alternativas de lo que podría suceder en el futuro y son una herramienta apropiada que permite analizar de qué manera estas fuerzas impulsoras pueden influir en la producción de emisiones futuras y evaluar las incertidumbres asociadas con ellas. Los escenarios del IEEE, desarrollados para actualizar la serie IS92, consisten en seis grupos de escenarios, basados en guiones narrativos, que abarcan una amplia gama de estas fuerzas impulsoras (véase la Figura 3-1). Todos son escenarios posibles e internamente coherentes, y no se les asigna probabilidades de producirse. Incluyen cuatro combinaciones de cambios demográficos, desarrollo económico y social, y adelantos tecnológicos generales (A1B, A2, B1, B2). Otros dos grupos de escenarios, A1Fl y A1T, investigan de manera explícita el posible desarrollo de diferentes tecnologías energéticas para el escenario A1B (véase la Figura 3-1a). En las Figuras 3-1b a 3-1e se muestran las emisiones resultantes de los gases de efecto invernadero CO2, CH4, y N2O, junto con el SO2 que conduce a la producción de aerosoles de sulfato; otros gases y partículas son también importantes. Estas emisiones causan cambios en las concentraciones y aerosoles en la atmósfera. En las Figuras 3-1f a 3-1i se muestran los cambios en las concentraciones para los escenarios del IEEE. Conviene observar que para los gases que permanecen en la atmósfera durante un período prolongado, como el CO2 que se muestra en el panel f), la concentración atmosférica responde con relativa lentitud a los cambios en las emisiones (véase la Figura 5-3), mientras que para gases y aerosoles de vida corta, como los aerosoles de sulfato que se muestran en el panel i), la concentración atmosférica responde mucho más rápidamente. La influencia de los cambios en las concentraciones de gases de efecto invernadero y de aerosoles en la atmósfera sobre el sistema climático se puede comparar en general utilizando el concepto de forzamiento radiativo, que constituye una medida de la influencia que un factor tiene para perturbar el balance de la energía entrante y saliente en el sistema Tierra-Atmósfera. Un forzamiento radiativo positivo, como el producido por una creciente concentración de gases de efecto invernadero, tiende a calentar la superficie; por el contrario, un forzamiento radiativo negativo, que puede ser el resultado del aumento de algunos tipos de aerosoles como los aerosoles de sulfato, tiende a enfriar la superficie. En el panel j) se muestra el forzamiento radiativo resultante de las crecientes concentraciones en los paneles f) al i). Conviene observar que, como ocurre en los escenarios IS92, todas las combinaciones de emisiones de gases de efecto invernadero y de aerosoles en los escenarios del IEEE tienen como resultado un aumento de los forzamientos radiativos.

TIE GTI Capítulos 3, 4, 5, y 6


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